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La Coctelera

¿Y DE QUIEN ES EL MAR?

Y de quién es el mar.jpg
Chilenos y peruanos estamos enfrascados en una discusión sin fin. Primero fue el pisco, luego el suspiro limeño, ahora el mar y después ¿la Plaza de Armas?

Un problema como este no es conveniente para nuestro país. En el momento que decidan irse a guerra sonamos. Estamos invadidos, tendremos que pedir autorización para ir al Correo, a visitar al Alcalde y para los más católicos cruzar a la Catedral.

El pisco y el suspiro dan lo mismo, total igual lo tomamos y lo comemos chilenos y peruanos, pero el mar es distinto. No sé que tiene la costa chilena que resulta tan interesante para nuestros vecinos.

Ahora de quién es el mar, habría que encuestar a los más afectados: los peces. Preguntarles con quien se quieren quedar. Si prefieren morir en redes chilenas o peruanas, es una decisión difícil, donde los Gobiernos de Lagos y Toledo espero no presionen a las verdaderas víctimas del impasse.

Por último no puedo dejar de mencionar al heroico Joaquín Lavín, quien se subió a un botecito y navegó hasta las 200 millas en disputa. Con esto reafirma mi teoría: hay candidatos muy buenos, buenos, más o menos, malos, muy malos, pésimos y el Juaco.

Tema aconsejado para los tiempos que se viven:

La mar estaba serena
Serena estaba la mar
La mar estaba serena
Serena estaba la mar
Con E!!!!!
………..

Por Diego (alias Nico) :-)

Tengo un tractor amarillo!!!

Empezó el Transantiago. El destructor amarillo con toda su picardía empezará a abandonar las calles de nuestra capital para darle paso a los nuevos tanques.

No sé qué será de nosotros sin el tractor que día a día abría su puerta, a mitad de cuadra, feliz de aceptar estudiantes en su interior.

Y qué pasará con el humilde chofer, quien se encargaba de amenizar nuestro viaje, y que se ponía tan contento cuando le mostrábamos el pase escolar sobre todo cuando creía que éramos un potencial pasaje completo.

Sin duda es un cambio radical.

Los buses actuales nos invitan a olvidar los escandalosos saltos que dábamos cada vez que la micro se metía en uno de los tantos eventos (hoyos) de la capital, saltos que daban la sensación de quedar inválido con tal golpe en la cola.

O las audaces maneras de bajarse al más puro estilo heladero choco fruna, o esos personajes que te venden desde un set completísimo de agujas multifuncionales hasta una bomba nuclear todo por encargo de la empresa a solo lukita.

Ya no escucharemos el singular tono de voz de.”lleve la moda, lleve la moda, la moda la moda” o …”los de la tele, los de la tele” (leer con voz de paseo ahumada)

O el peculiar olor a enero y febrero o simplemente la académica respuesta del conductor: “si no te gusta, te bajai’ “.

Pero de seguro lo que no extrañaremos serán esos flaites angustiados asaltando micros. Ojalá que ahora no les dé con arrancar el cajero y llevárselo.

Es interesante la competencia que habrá hasta mediados del próximo año entre las limusinas del transporte público y las carretas antiguas. Me imagino esas carreras de los monitos, donde uno saca una sierra desde sus neumáticos para que el contrincante caiga.

Tengo un tractor amarillo,
que es lo que se lleva ahora.
Tengo un tractor amarillo,
porque ye la última moda.
Hay que comprar un tractor
ya lo decía mi madre
ye_ la forma m s barata
de tener descapotable.
Pa, papa, papa.

Por Nico.-

CÓMO LLEGAR A LOS JÓVENES SIN SER VULGAR

Antes de empezar advierto que no es un texto periodístico sino la opinión de un futuro periodista que le preocupa el trato de los medios de comunicación.

En Chile -no sé cómo será en otras partes del mundo- los medios de comunicación desconocen lo que los jóvenes pensamos y sentimos. La forma más fácil de dirigirse a nosotros es, para muchos publicistas, utilizando un lenguaje vulgar. Qué distantes están de la realidad.

Obviamente no nos van a convencer con tecnicismos, pero menos con, lo que yo considero, groserías. Claros ejemplos de esto son las dos campañas realizadas este año por el Gobierno. La primera, que no alcanzó a durar ni un día, fue “La Raya” (primera foto). Pensaron que con eso nos convencerían para votar en las elecciones de fin de año.

La única forma de incentivar el voto juvenil es tratándonos con seriedad, como personas y escuchando nuestros problemas. El día que un partido político se preocupe de esto, los jóvenes correrán a los servicios electorales para inscribirse.

Hoy Santiago está plagado de los afiches para la campaña contra el Sida (segunda foto). Qué bien que como sociedad empezamos a preocuparnos de esta letal enfermedad. Pero hay que hacerlo seriamente, y la mejor forma es educando a las personas.

La Iglesia dio su postura frente al tema. Dijo que el preservativo no es la solución, sino que la mejor vía es la fidelidad dentro de la pareja. El Gobierno en tanto desestimó estos comentarios, dando como única salida el condón.

Si algo se le agradece al Ministerio de Salud es que haya instaurado en las familias este tema. Pero nuevamente cayeron en la vulgaridad. Todas las mañanas camino a la Universidad tomo el metro y veo afiches enormes donde María Izquierdo y Felipe Camiroaga dicen frases tan vulgares como “Yo se lo pongo”. Cuántas veces hay que explicarles que entendemos el español común y corriente.

La postura de la Iglesia, tal vez algo extremista, no es tan descabellada como suena para los políticos. Qué más eficaz que ser fiel a la pareja, no sólo por el SIDA, sino que también por respeto al ser que amas.

Hago un llamado a los grandes “creativos” de Chile a que nos traten como seres comunes y corrientes. No somos votos más o votos menos, somos personas, que tal como ellos nos exigen respeto, nosotros también lo merecemos.

CRÓNICA DE UN SUICIDIO ANUNCIADO


En Chile estamos al borde del caos. Los estratos sociales están al revés. Nos regimos por pautas con deficiencia cultural, y cada vez los medios, lejos de aportar en la sociedad, ayudan a empeorar esta situación. El poder del control remoto me asusta.
Por lo mismo, el periodista de hoy juega un rol clave en este ámbito. Es él quien debe guiar al público y enseñarle que la televisión puede y debe ser compatible con la educación masiva. Un problema social tan grave sólo tendrá solución domesticando al espectador.
El periodista debería atreverse a explorar en programas culturales pero llevándolo a la práctica. En algo tangible para que cualquier persona, desde el obrero hasta el dueño de una empresa, puedan entenderlo.
El problema lo genera el cuento económico. Se cree que a más vulgar sea un programa, mayor será el éxito. Por lo tanto, más rentable. Lo grave es que esto se ha visto reforzado con programas como “Morandé Con Compañía”, “SQP”, “CQC” y tantos otros que jamás acabaríamos de mencionar.
Éxitos como el Profesor Rosa, en su época, demuestran que sí es posible una televisión educativa, en la cual no sólo nos entretenemos, si no que también disfrutamos.
Que interesante sería tener de regreso el programa Almorzando en el 13, donde profesionales calificados comentaban la situación del país y del mundo con responsabilidad y altura de mira.
Reforzar el tema familiar es trascendental en la base de cualquier sociedad, por lo que urge un programa en que padre e hijo puedan sentarse a verlo para luego comentarlo.
Esperemos no llegar a tener una sociedad completamente ignorante, y que quienes tengan el poder comunicacional sepan utilizar correctamente todos los medios existentes, que se supone están para informar y no para lo contrario.

...Por Diego Arce...